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Cayo Mario

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Las reformas marianas fueron un punto de inflexión en la historia militar de la antigua Roma. Fueron instituidos por Cayo Mario en 107 a. C. y se pueden dividir en tres reformas principales:

Primero, Mario estableció el primer ejército permanente de Roma (hasta las Reformas Marianas, Roma simplemente había alistado a sus soldados temporada por temporada y disuelto su ejército después de cada campaña). Además, dado que estaba estableciendo el ejército de Roma, esencialmente desde cero, Marius pudo cambiar la forma en que se organizaría su nuevo ejército, eligiendo hacer del siglo (un grupo de 100 soldados) la unidad básica a partir de la cual sus legiones se construyeron.

En segundo lugar, Marius aseguró los derechos de los pobres para alistarse en el ejército romano, lo que no se les había permitido hacer previamente porque los soldados romanos habían tenido que proporcionar sus propias armas y armaduras, que la gente común simplemente no poseía. suficiente dinero para comprar. Para hacer que esta reforma funcionara, Marius también estandarizó el equipo que los soldados romanos debían usar durante la campaña y se aseguró de que su nuevo ejército proporcionara dicho equipo a cada uno de sus soldados.

En tercer lugar, Marius se aseguró de que cualquier soldado romano que pasara suficiente tiempo sirviendo en el ejército fuera compensado con una parcela de tierra para que se retirara. Esto sirvió como el principal incentivo para que la gente común de Roma se alistara en el ejército romano, ya que la propiedad de la tierra era la mejor manera para que pudieran salir de la pobreza y mejorar la calidad de sus vidas.

En última instancia, las reformas marianas tuvieron un gran impacto en el ejército romano y en su funcionamiento. El ejército romano era ahora mucho más grande, permitiendo mayores conquistas uniformadas, permitiendo tácticas más complejas y eficientes y más móvil, permitiendo maniobras estratégicas más rápidas.


Marius y Sulla

Lucius Cornelius Sulla y Gaius Marius fueron dos importantes generales y políticos romanos que gobernaron Roma durante sus vidas. Estas dos figuras históricas romanas eventualmente librarían una guerra civil que sería la primera en decidir si Roma seguiría siendo una República o se convertiría en un imperio. Todo esto sucedió durante el siglo I a.C., que es donde se encuentra en el Cuadro de la cronología bíblica con la historia mundial.

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Sulla el líder
Sulla fue elegido para consultar dos veces durante su carrera y también se convirtió en dictador. Sulla había luchado en campañas en África y Europa y resultó victorioso en ambos campos. Sus conquistas lo ayudaron a convertirse en un general muy admirado por sus hombres y muchas fuerzas de combate en toda Europa y el norte de África. Tras su conquista, inició su carrera política. Fue nombrado dictador por miembros del Senado en 82 a. C. y este movimiento se utilizó para darle intencionalmente poder como el único gobernante de Roma. Él preparó el escenario para la dictadura de Julio César y el fin de la República bajo el liderazgo del emperador Augusto en el 27 a. C.

Marius el líder
Marius también fue cónsul y fue elegido para este cargo siete veces mientras estaba al servicio de su país. Marius comenzó su consulado alrededor del 107 a. C. y continuó sirviendo como cónsul periódicamente hasta el 86 a.C. Reorganizó el ejército romano y comenzó un reclutamiento que reclutó ciudadanos sin tierra para las fuerzas militares romanas. Marius luchó en Europa y África al igual que Sulla. Ambos generales sirvieron en sus consulados en diferentes momentos. Marius sirvió su consulado hasta el 86 a. C. cuando murió, y Sulla comenzó su papel como dictador y cónsul en el 82 a. C.

La República Romana se estaba convirtiendo rápidamente en un imperio. El problema con este nuevo tipo de gobierno era que el pueblo de Roma estaba acostumbrado a ser gobernado por un organismo gubernamental y no solo por un individuo. Esto estaba comenzando a cambiar porque algunos líderes romanos se dieron cuenta de que Roma dominaba a demasiadas personas y necesitaba un líder único para encabezar un estado tan vasto. Otros miembros de la clase dominante no estaban de acuerdo con esta línea de pensamiento y querían mantener intacta la República.

Optimates y Populares
Los optimates deseaban mantener la República, pero los populares querían controlar el gobierno de acuerdo con sus propios términos, incluido tener un solo emperador en el poder. Marius y Sulla eran generales rivalizados y realmente no se preocupaban el uno por el otro. Después de que Marius se retiró de sus funciones, Sila llegó al poder. A Marius no le gustó lo que estaba pasando. Surgió una situación con un grupo de personas conocido como los Mitrídates, y los optimates eligieron a Sila para resolver este problema. Los populares no estuvieron de acuerdo y apoyaron a Marius. Ambos generales utilizaron a los senadores que los apoyaron para luchar entre sí en la arena política, pero finalmente Marius ganó. Sulla luego corrió hacia su ejército que estaba acampado en las afueras de Roma. Luego llevó a su ejército al interior de Roma y retomó su posición como líder, y los populares acordaron dejarlo ser el gobernante a cargo.

Los optimates aprovecharon esta situación y declararon que Mario y sus seguidores eran enemigos de Roma y los condenaron a muerte. Marius y su grupo de populares huyeron de Roma, y ​​los optimates ahora estaban a cargo. Mario permaneció en el exilio durante aproximadamente un año antes de regresar a Roma con un enorme ejército propio. Una vez que llegó, permitió que su ejército matara a los senadores que lo habían declarado enemigo del estado. Sulla estaba luchando contra Mitrídates cuando ocurrió este evento.

Sulla regresó a Roma con su ejército, donde Marius había reunido otra fuerza para detenerlo. Una vez que Sulla llegó, ambos bandos libraron una batalla furiosa, pero las fuerzas de Sulla ganaron. Mató a todos los populares que pudo, y finalmente se retiró porque el derramamiento de sangre fue demasiado grande. El resultado de la Guerra Civil entre Mario y Sulla cambió para siempre la naturaleza del gobierno romano, y dio a los optimates una base sólida para convertir la República en un imperio.


Las reformas del ejército mariano, ¿qué hizo Cayo Mario para cambiar Roma?

Título de trabajo / Artista: The Triumph of Marius Departamento: Pinturas europeas Cultura / Período / Ubicación: HB / TOA Código de fecha: Fecha de trabajo: 1729 fotografiado por Schecter Lee 1986 duplicado en 1991, transparencia 2ad 86/91 escaneada por film & amp media 8- 5-03 (phc)

Cayo Mario

Gaius Marius proviene de una familia latina, que vivía en un pueblo cercano al pueblo de Arpinum. Sus padres no le dieron ninguna educación. En su juventud sirvió en el ejército y se caracterizó por la valentía en su momento de la Guerra de Numancia, cuando Escipión Elimiliano dirigió su atención al joven Marius. En 119 a.E.C. Marius se convirtió en tribuno y aprobó una ley a favor de la plebe. Para ponerse en contacto con la aristocracia se casó con Julia de la casa de los Julii. Pronto le dieron un magistrado curial. Fue elegido pretor y posteriormente gobernó España. En los tiempos de la guerra con Jugurta, Marius era un legatus de Cecilius Metellus. Demostró ser un soldado capaz y un gran comandante. Como homo novus, era muy cercano a los soldados, a menudo cenaba con ellos, siempre hablaba de cómo terminaría rápidamente la guerra con Jugurtha y daría gloria a los soldados si tan solo tuviera el mando completo del ejército. En 108 a. C., contra la voluntad de Metelo, Mario concibió el deseo de postularse para el consulado. Gozó de mucha popularidad y apoyo de los Populares, la Bolsa y la plebe. Este apoyo popular, para sorpresa de Metelo, le dio a Mario lo que quería un consulado para el año 107 a. De la E.C. Después de convertirse en consular, se le dio el mando del ejército contra Jogurtha, y se apegó a sus palabras al darle a Jogurtha derrotas decisivas en el campo de batalla que marcaron el final de la guerra númida.

Reformas marianas

Cuando a Marius le dieron el mando del ejército, realmente no tenía un ejército al que dar órdenes, porque la mayor parte del ejército bajo el mando de Metelo se fue con él y la principal fuente de mano de obra elegible para ser un soldado romano se agotó. Así que Marius había introducido su primera reforma. Aquellas masas sin tierra a las que antes no se les permitía alistarse en el ejército ahora podían alistarse libremente en las filas romanas. Estos eran los Capite censi, personas que no poseían tierras ni poseían tierras, pero que no cumplían con el requisito mínimo para ser parte de las cinco clases de la sociedad romana en ese momento. Como no poseían tierras, no podían permitirse el lujo de equiparse con ningún armamento, por lo que Marius hizo posible que el estado equipara a todos los soldados del ejército romano. Las clases en la sociedad romana ya no dictaban el estatus de los soldados en el ejército. Cada armamento y posición de los soldados en las líneas era disuadido por los comandantes, la propiedad ya no determinaba la posición en las filas. Aparte del equipo, a cada soldado se le había pagado un salario por su servicio en el ejército romano y la posibilidad de adquirir grandes cantidades de riquezas. En estas condiciones, un gran número de personas se unieron a las filas del ejército de Marius. Los servicios en el ejército se establecieron en dieciséis años.

Un ejército profesional

La segunda reforma más importante fue la formación de un ejército profesional y estandarizado. Movilización, equipamiento, todo el entrenamiento estaba estandarizado. La instrucción y la marcha debían realizarse con regularidad y con la mayor frecuencia posible, no solo cuando la guerra amenazaba, sino también en tiempos de paz. Marius organizó el ejército de una manera que una Legión consistía en 6000 hombres de los cuales 4800 eran legionarios reales, el resto eran no combatientes (sirvientes, etc. & # 8230). La Legión en sí constaba de 10 cohortes, de 6 siglos cada una. Un siglo estuvo formado por 100 hombres, de los cuales solo 80 eran legionarios y el resto eran no combatientes. La primera cohorte no estaba estandarizada y constaba de 5 siglos cada uno con el doble de su fuerza a 160 hombres. Cada siglo se había dividido en 10 contubernias que estaban dirigidas por un decanus. Esta contubernia estaba formada por 10 hombres, 8 de los cuales eran legionarios y el resto sirvientes. Los siglos lucharon como una sola unidad, marcharon como una sola unidad y acamparon como una sola unidad. El siglo se encargó de llevar su propio equipo, sus propias armas y sus propias raciones durante unos días estimados de marcha. Esta fue una gran ventaja, al reorganizar el ejército, Marius hizo que el ejército fuera más rápido, más móvil, tuvieron que arrastrar menos carros de equipaje. Cuando se agruparon de 2 a 6 legiones, formaron un ejército. Todos estos cambios llevaron al ejército romano a ser una de las mayores fuerzas militares del mundo antiguo.

El resto de las reformas de Marius garantizó la concesión de tierras a los veteranos. Después de que el soldado terminó sus 16 años de servicio, se les garantizó una pensión de su general, así como una parcela de tierra en las regiones conquistadas donde podrían retirarse. Los oficiales a menudo recibieron de 10 a 25 veces más recompensas monetarias que el soldado común. Marius también otorgó la ciudadanía completa a los aliados italianos que lucharon por Roma y habían completado un período de servicio en el ejército romano. Antes de las reformas, había estandartes del ejército estandarizados, pero Marius le dio al ejército nuevos estandartes. El estandarte romano presentaba cinco figuras de animales: el águila, el buey, el caballo, el lobo y el jabalí. Pero Marius hizo que el único estandarte de cada Legión Romana fuera el Aquila o, en otras palabras, el Águila, que se convertiría en el símbolo más importante de las Legiones Romanas. A cada legión se le dio un nuevo estandarte y un águila plateada.

Resultados de estas reformas

Todas estas reformas dieron como resultado la creación de un ejército profesional, un ejército mejor, uno más eficiente y una fuerza que no debe tomarse a la ligera en el campo de batalla. El general romano, cuando la república se vio amenazada con la guerra, ya no tuvo que reunir rápidamente a hombres de los ciudadanos que fueran elegibles para servir. Luego tuvo que entrenarlos y enseñarles a seguir órdenes. Estos soldados, cuando se enfrentaron al enemigo, no eran más que reclutas en bruto. Ahora Roma tenía un ejército profesional estandarizado. Después de las reformas los soldados ya no buscaban terminar el conflicto lo más rápido posible para luego volver a cultivar sus tierras, ahora querían nuevas conquistas porque les prometían nuevas riquezas. La división de tierras a los veteranos también se atribuyó a la romanización de las regiones conquistadas. El lado malo de estas reformas fue el traslado de la lealtad del estado a los generales. Esto eventualmente se atribuiría a la caída de la República Romana.


Reseña del libro: Gaius Marius

Cayo Mario (157 a. C.-86 a. C.) se unió al ejército romano a los 17 años, y en el 130 a. C. luchó hábilmente en la Guerra de Numantina. Marius ocupó varios cargos políticos electos entre el 133 a. C. y el 109 a. C. antes de hacer campaña con el ejército romano contra el rey Jugurta en Numidia. Se distinguió como un talentoso comandante de campo, fue ascendido a general, capturó Jugurtha y puso fin a la guerra. Como cónsul en 102 a. C., Mario destruyó los ejércitos tribales combinados de los Cimbri en Aquae Sextiae y un año después prácticamente exterminó a toda la nación Cimbri en Vercellae en la Galia Cisalpina, poniendo fin a la amenaza de invasión de la propia Roma.

Una década más tarde (90 a. C.) los ejércitos mercenarios de Mario chocaron con los de Lucius Cornelius Sulla, su rival por el consulado. El resultado fue una sangrienta guerra civil en la que cada bando masacró a los partidarios de su rival y confiscó sus propiedades. Mario se vio obligado a huir de la ciudad como un delincuente común en el 88 a. C., solo para regresar y reafirmar su dominio en el 87 a. C. Elegido cónsul en el 86 a. C., se le asignó el mando de los ejércitos romanos enviados para sofocar a los rebeldes griegos dirigidos por Mitrídates VI del Ponto. La muerte de Mario a los 70 años en el 86 a. C. fue de causas naturales.

A pesar de las aventuras de su bando en la violencia mercenaria, Marius revolucionó el ejército romano, produciendo una fuerza de combate capaz de crear y defender el reino imperial. Entre el 107 a. C. y el 101 a. C. inició cinco reformas importantes en el reclutamiento, el equipamiento, el despliegue, la logística y el entrenamiento de las legiones. El más trascendental de ellos fue abrir las filas militares a las masas que no poseían propiedades, transfiriendo efectivamente las lealtades de los legionarios del estado a los comandantes que repartían la paga y el saqueo. Posteriormente, las legiones se volvieron mercenarias, convirtiéndose en herramientas políticas violentas para comandantes ambiciosos que aspiraban a una posición política más alta.

Marius fortaleció la efectividad de combate de las legiones reemplazando manípulos más pequeños con la cohorte de infantería más fuerte, y aumentó el alcance y la movilidad de las legiones al hacer que las tropas llevaran su propio equipo y suministros. Así fue él quien dio origen a las legiones profesionales que sostuvieron el imperio durante casi 500 años.

Marc Hyden nos ha dado el mejor relato que existe sobre el papel principal de Gaius Marius en la historia de la última República romana. Es lectura obligada para los interesados ​​en la época y muy recomendada para el lector general.


Marius vs Sulla

En el tiempo antes de que César y Pompeyo sacudieran la Tierra, estos dos titanes, uno de los cuales era definitivamente y el otro quizás era el tío de César, fueron los principales impulsores de la República Romana.

Cayo Mario fue cónsul siete veces y fue aclamado como el tercer fundador de Roma. Fue el conquistador de los númidas y los alemanes después de servir con distinción en sus primeros días como soldado, y logró la primera gran victoria de la guerra italiana.

Lucius Cornelius Sulla jugó un papel vital como uno de los lugartenientes clave de Marius en los días previos a la Guerra de Italia. Después de que Marius fue derribado por una enfermedad grave, Sila finalmente pudo convertirse en un comandante. Al mando de una serie de brillantes operaciones en el Teatro Sur de la guerra, merece ser reconocido como la figura verdaderamente destacada del mismo. Después de convertirse en el primer romano en marchar sobre la ciudad de Roma con un ejército, se fue al Este y conquistó al rey Mitrídates del Ponto en una serie de operaciones y dos batallas culminantes, aunque se vio obligado a romper su guerra antes de que pudiera concluir de manera decisiva. y regreso a Italia. Al hacerlo, venció a todos los ejércitos enemigos con la ayuda de dos de sus lugartenientes: el joven Cneo Pompeyo y Marco Licinio Craso. Fue el primer dictador que tuvo Roma con un mandato extraordinario.

Cada uno de ellos fue un gran militar, pero lamentablemente sabemos mucho menos de sus hazañas militares de lo que nos gustaría. Las fuentes son muy limitadas: no tenemos información específica como la que tenemos para César o para Escipión Africano. Lo que tenemos sobre Marius se basa, al menos parcialmente, en las memorias de Sila, que le fueron muy hostiles, y lo que tenemos sobre Sila mismo está claramente sesgado de manera similar. Una gran parte tiene que estar formada por conjeturas.

De los dos, Sulla fue en última instancia mucho más exitoso como político y estadista, alcanzando alturas que ni siquiera Marius soñó como dictador. Pero yo diría que Mario fue el mejor táctico político (incluso si finalmente fue superado por los conservadores bajo Escauro), y sin duda el estadista más visionario, al menos hasta que su mente se quebró en sus últimos días.

Al compararlos como generales, está más en el aire.

¿Quién de los dos crees que fue superior general? Este es un debate extraño en el que ambas partes probablemente pueden argumentar y ser & quotoobviamente correctos & quot, pero eso se adapta al estilo de debate que ocurre a menudo en este Foro, a menos que muchas cosas hayan cambiado desde antes de mi regreso.

Yo mismo soy de la opinión de que, en última instancia, debe considerarse que Marius fue un genio militar superior. Personalmente, lo califico como el segundo general romano más grande de todos, incluso más grande que Escipión el Africano, y solo superado por su sobrino Julio César. Como estratega, Marius quizás no estaba a la par con algunos de los otros Grandes Capitanes, pero lo compensó con creces con una comprensión de la estrategia que, según mi lectura de los eventos, fue verdaderamente extraordinaria. También hay que admirar las sólidas reformas que hizo a los militares.

Labienus

En mi opinión, calificaría a Sila como un superior general que Marius. Creo que la campaña de Sila contra Mitrídates fue realmente brillante y que supera las campañas de Marius en términos de generalidad.

No olvidemos que fue Sila quien ganó la guerra de Jugurthine al superar a Jugurtha engañando a sus aliados y capturándolo finalmente. Marius obtuvo el crédito por la victoria, pero fueron las maquinaciones políticas de Sila las que aseguraron la victoria.

Calificaría la campaña de Sulla en Grecia más alta que la campaña de Marius contra los teutones y Cimbri (en la que Sulla jugó un papel notable).

Sin embargo, no me gusta Sulla. Definitivamente prefiero a Marius como persona, pero debo admitir que Sulla era el mayor general de los dos hombres.

En cuanto a los generales romanos de la república, los clasificaría en este orden.
1. Cayo Julio César
2.Escipión Africano
3.Lucius Cornelius Sulla
4.Gaius Marius
5.Lúculo

Sulla es probablemente el tercer mejor político que haya producido Roma, después de César y Augusto.

Sylla1

Whyte

Seis legiones de veteranos contra la chusma mal armada podrían sesgar un poco las probabilidades, ¿no crees?

Además, ¿no estaba Marius loco en ese momento? ¿O al menos en el límite?

Pon a Marius en su mejor momento con legiones de veteranos contra Sila del mismo, y el resultado no es tan claro.

Divus también menciona un buen punto sobre las fuentes.

Si bien Sila fue quien capturó a Jugurta, si no fuera por las victorias de Marius contra los ejércitos de Jugurta, Jugurta probablemente no habría sido traicionada.

Las victorias de Marius contra los teutones y los cimbri son impresionantes. E hizo un buen trabajo durante las Guerras Sociales, hasta que quedó incapacitado por un derrame cerebral / enfermedad.

Sulla fue brillante en las Guerras Sociales y durante la Guerra Mitrídatica, por lo que sabemos.

Honestamente, no puedo decidirme. Ambos hombres parecen eminentemente capaces, y tengo la sensación de que cualquiera de los dos habría podido hacer lo que el otro logró, dada la oportunidad. Sulla era más joven, por lo que era "el último hombre en pie". Y el vencedor escribe la historia, como dicen.

Okamido

Sargón de Akkad

Salah

Sylla1

DIVUS IVLIVS

No se puede decir que Marius se haya convertido en `` simplemente un carnicero '' hasta sus últimos días, momento en el que creo que parece claro a partir de las fuentes que su mente, una vez brillante, se había roto irremediablemente, probablemente debido a una combinación de la enfermedad que lo incapacitó por un tiempo y lo obligó a retirarse de la guerra italiana y las dificultades de su escape de Italia a África después de que Sila marchara sobre Roma por primera vez.

Antes de eso, creo que Mario, como político y estadista, fue mucho más eficaz y visionario de lo que nunca fue Sila. En lo que respecta al éxito puro como político, Marius es fácilmente el claro ganador. Fue un dinámico Tribuno de la Plebe en su juventud, y aunque su carrera se detuvo por un tiempo después de su Pretoría, una vez que logró ponerlo en marcha, nadie lo detuvo. La forma en que logró despertar el apoyo popular y ser elegido cónsul repetidamente muestra un verdadero genio político en acción. Marius, por supuesto, no era del todo igual a un César, Augusto o Marco Livio Druso en lo que respecta a la delicadeza política, y se puede atribuir a esto que las leyes que trató de aprobar en su sexto Consulado fueron saboteadas por Marco Emiliano Escaro y sus aliados. Pero, no obstante, debe reconocerse a Mario como una persona muy capaz en este sentido, y sus éxitos como estratega político superaron seriamente a los de Sila. La falta de dinamismo de Sulla inicialmente puede atribuirse a las duras condiciones en las que tuvo que vivir hasta que una serie de muertes y herencias sumamente fortuitas le permitieron ingresar al Senado. Incluso después de eso, sin embargo, nunca logró mostrar el tipo de delicadeza política que Marius era capaz de usar cuando lo necesitaba. Sulla se hizo enemigo de las personas equivocadas y saboteó sus propias posibilidades de llegar al pretor por un tiempo. Eventualmente llegó al Consulado, pero gracias a la fama ganó como comandante militar en la Guerra de Italia. No fue hasta después de que regresó del Este para marchar sobre Roma por segunda vez y convertirse en dictador que finalmente se puede decir que Sila alcanzó la verdadera grandeza política, y eso fue a punta de espada. Al convertirse en el primer dictador romano con un mandato extraordinario, Sila había alcanzado alturas de éxito político que ni siquiera Mario había alcanzado, pero al llegar allí nunca había mostrado el mismo tipo de genio político que Mario.

Cuando se los compara como estadistas, pienso que una vez más los laureles deben ir a Marius. Se podría argumentar que Sila dejó un legado directo mucho más significativo de habilidad política, pero yo diría que esto se debe a que Sila pudo aprobar toda la legislación que quería como dictador, ejerciendo el poder absoluto. Marius nunca tuvo esta ventaja: nunca tuvo el mismo tipo de poder que Sulla hasta posiblemente su séptimo cónsul, y eso duró menos de dos semanas. Las leyes y medidas que Marius intentó aprobar durante su sexto cónsul fueron derrotadas por un Senado decidido a frustrarlo. Sin embargo, cuando uno mira la esencia de lo que Marius y Sulla querían hacer, entonces creo que Marius sale luciendo mejor. Las acciones de Sulla como dictador se centraron en el objetivo de imponer a Roma una constitución que era extremadamente reaccionaria: trató por la fuerza de arrastrar a Roma a los días en que Furius Camilo fue declarado el segundo fundador de Roma. Debido a que era dictador, pudo aprobar todas las leyes que quisiera para hacer esto, pero si bien dejó un legado significativo, no creo que su habilidad política pueda ser particularmente admirada como progresista o con visión de futuro. Sila, además, tenía una grave falta de previsión política que lo llevó a dejar su dictadura sin asegurarse de que sus leyes se hubieran establecido correctamente. El resultado fue que su nueva constitución apenas duró más allá de su vida. El comentario de César de que "Sulla no conocía su abecedario político" puede parecer un poco duro, pero, no obstante, hay mucha verdad en él (como suele ocurrir con los juicios de César). Sulla logró algunas cosas buenas como dictador. Sus reformas a los tribunales de justicia fueron buenas, al igual que las leyes que aprobó sobre la administración provincial. Pero en mi opinión, esto no logra redimir sus graves fallas como estadista. Lo que Marius trató de lograr en esta área, por el contrario, da la impresión de ser progresista y con visión de futuro. Fue Marius quien concibió por primera vez la brillante idea de plantar colonias de ciudadanos romanos en las provincias que luego serían utilizadas con tanto éxito por César, quien de joven sin duda se enteró de los beneficios de tales colonias cada vez que veía a su tío, y de hecho, Marius ya había comenzado a poner en práctica esta política de alguna manera en la isla africana de Cercina. Los intentos de Marius de reforma agraria fueron cerrados por el Senado, como se mencionó anteriormente, pero eso no disminuye el hecho de que demuestran que fue un estadista de genuina valía y habilidad. Fueron el complemento de las reformas que Marius logró convertir en ley: su acto de abrir el ejército al recuento principal, los ciudadanos de sexta clase que no poseían propiedades, y luego reformar el ejército mismo para trabajar de manera más eficiente incluso que antes. Si se hubieran adoptado ambas partes de las propuestas gemelas de Marius: el permiso de los soldados del Conde Principal combinado con la reforma agraria, entonces toda la controversia de que las legiones fueran secuestradas por generales dispuestos a entregar tierras y dinero nunca podría haber ocurrido en primer lugar. Marius vio esto y comprendió su significado, pero el Senado de su época no lo hizo. Marius fue uno de los aliados más fuertes de Marcus Livius Drusus al intentar que los italianos dieran la ciudadanía para evitar que estallara la guerra, y mostró una vez más un gran coraje y previsión en su postura contra el principal cuerpo de pensamiento en el Senado en el tiempo. Considerándolo todo, Marius podría no haber tenido tanto éxito como Sila como estadista, pero me parece que fue superior.

Volviendo al tema principal de este hilo, llegamos a Marius vs Sulla como generales. Sigo pensando que Marius se lleva el premio. En la Guerra de Jugurta, fue el genio de Marius como comandante y estratega lo que invirtió total y decisivamente el rumbo de la guerra a favor de los romanos. Gracias a las victorias de Marius, los romanos siempre iban a ganar esa guerra. La única pregunta era cuánto tiempo pasaría antes de que el propio Jugurta reconociera su inevitable derrota. Marius acordó que Sila intentara capturar a Jugurtha, y como Comandante en Jefe que da su autorización para poner en marcha el plan, debe tomar parte del crédito al menos. Sulla por esta acción merece reconocimiento como un subordinado altamente capaz, pero eso no debe restarle mérito en lo más mínimo a la gloria que el propio Marius ganó.

Por mucho que lo que sabemos de la guerra de Sila contra Mitrídates lo muestre en colores brillantes, debo decir que soy de la opinión de que las extraordinarias victorias de Marius contra los cimbri y los teutones avergüenzan incluso las grandes hazañas de Sila en Oriente. A través de una combinación mortal de inteligencia, preparación, acción decisiva e inteligente, heroísmo personal y liderazgo maravilloso, buenas tácticas, diplomacia, maniobras políticas y militares, e incluso aprovechado el clima, todo combinado en una estrategia que habría enorgullecido al mismo Sun Tzu. Para mí, Marius alcanzó la verdadera grandeza militar en esas campañas, que fueron las más grandes que cualquier romano hubiera emprendido hasta que Julio César conquistó la Galia e invadió Gran Bretaña y Alemania. No fue en vano que Marius se ganó el título de Tercer Fundador de Roma por rechazar a los alemanes, y a pesar de todos los intentos posteriores de Sila de reducir la gloria de Marius en esto, todavía brilla. A pesar de lo brillantes que fueron las acciones de Sulla en las guerras de Italia y Mitrídatic, para mí nunca demostró el mismo tipo de genio para la guerra. Marius, por supuesto, también tiene sus propias acciones brillantes en la Guerra de Italia a su nombre, y también sus acciones como un brillante soldado que le permitió ascender en el Cursus Honorum en primer lugar.

Por su genio militar, Mario, creo que incluso más de lo que Sila se ganó realmente el título del Primer Hombre de Roma.


Años despues

En lugar de asistir a la inevitable retirada de Metelo del exilio, Mario fue al este en 99 y allí se encontró con Mitrídates VI del Ponto. Fue elegido para un sacerdocio (el augurio) pero sabiamente retiró su candidatura a la censura del 97. Actuó como una figura de fondo en la política no completamente desenredada de los 90 y se opuso con éxito a un intento en el 95 de privar de sus derechos a los hombres a quienes había se le otorgó la ciudadanía según los términos del proyecto de ley colonial de Saturninus, aunque la ley misma había sido archivada. En el 92 apoyó el escandaloso enjuiciamiento y condena de su antiguo socio Rutilius Rufus (de hecho, un administrador modelo) por presunto mal gobierno de Asia.

Marius ahora comenzaba a mostrar su edad. En una rebelión italiana (la Guerra Social) de 90-88, hizo campaña bajo el cónsul Rutilius Lupus, un soldado muy inferior a él. En 88, cuando el tribuno Sulpicius Rufus propuso la transferencia del mando asiático del cónsul Sulla a Marius, presumiblemente sobre la base de que sólo Mario tenía la experiencia suficiente para llevar a cabo una guerra tan crítica, hubo una violenta oposición pública a Sulla en Roma. Sila fue a su ejército en Campania y marchó con él sobre Roma. Las medidas de Sulpicius fueron revocadas y Marius fue exiliado.

Después de una serie de catástrofes cercanas, todas muy bordadas en la narración, Marius escapó sano y salvo a África. En 87, cuando Sila estaba luchando en Grecia, el desorden en Roma hizo que el cónsul Cinna fuera destituido. Marius desembarcó en Etruria, formó un ejército, saqueó Ostia y, uniendo fuerzas con Cinna, capturó Roma, tanto Marius como Cinna fueron elegidos cónsules por 86, Marius por séptima vez. Siguió una espantosa masacre cuando Mario ordenó la muerte de Marco Antonio, Lutatius Catulus, Publicus Licinius Crassus y otros hombres distinguidos que consideraba que se habían comportado con traicionera ingratitud hacia él. En ese momento apenas estaba cuerdo, y su muerte, en el 86, fue una bendición para enemigos y amigos por igual. Si el resultado de sus proscripciones se consideró menos desastroso que el de las proscripciones posteriores de Sila, fue solo porque duraron menos tiempo.

El único hijo de Marius murió como cónsul luchando contra Sila en el 82. Su viuda sobrevivió hasta el 69 y recibió el inusual honor, para una mujer, de una oración fúnebre pública de su sobrino Julio César, quien luego ganó gran popularidad al restaurar el Capitolio Marius trofeos, que Sulla se había quitado.

Marius fue conmemorado por el nombre de Mariana dado a Uchi Majus y Thibaris (dos asentamientos africanos) y a una colonia en Córcega, y por la Fossa Mariana, un canal cavado por sus soldados en la desembocadura del río Ródano.


Cayo Mario

"Esto le dio a Marius tiempo para endurecer los cuerpos de sus hombres y mejorar su moral y, lo más importante de todo, para hacerles entender qué clase de hombre era él mismo. Esa forma feroz suya al mando y su inflexibilidad para imponer castigos parecían them, once they got the habit of discipline and obedience, not only right and proper but a positive advantage. His angry temper, rough voice and that forbidding expression with which they gradually grew familiar, seemed more terrible to the enemy than to themselves." - Plutarch, Life of Marius

Gaius Marius was born in 157 BC to an equestrian class family well outside of Rome. Plutarch thinks that Marius' dad was a shit-shoveling menial laborer, though most historians seem to agree that this is probably a load of crap (no pun intended). They're pretty sure Mr. Marius was a member of the equestrian class, which, despite its name, didn't really have that much to do with those women in leather chaps and silly hats who set a bunch of picket fences on fire and then try to jump over them on horseback, but basically just means he was like a knight – he wasn't an aristocratic senatorial-class patrician douchebag, but he wasn't some chump from the teeming unwashed masses of plebian dirt-eating mud-farmers either. Being of a social class that was prestigious enough to allow for military service but low enough to preclude him from a luxurious life reclining on chaise-lounges being hand-fed grapes by half-naked slave girls, Marius did the true Roman badass thing and enlisted in the Legions as soon as he was old enough to hoist a sword above his head without his arm snapping in half.

Marius signed on to serve the Republic as either a junior officer or an enlisted man, fighting in the army of the mighty general Scipio, though it's probably not the same Scipio you're thinking of. Marius rose quickly through the ranks, proving himself as a man who didn't abide the barbarians' bullshit and who didn't appear to have any capacity for feeling fear, pain, or compassion in any way ever, a trait he once demonstrated when he underwent surgery on his leg without even flinching (and this was in the days when strong wine was the closest thing they had to anesthesia). As a young officer, Marius won the respect of the troops by proving that he was one of them – he ate dinner with the enlisted men, slept on an ordinary bed in the barracks, and was always in the middle of the action, regardless of whether they were digging trenches or impaling Gauls in the throat with javelins – but his parade-ground, no-bullshit voice always kept the men from getting too undisciplined. This guy was allegedly so shit-your-pants scary that, according to Plutarch he once thwarted an attempt on his life just by getting pissed-the-fuck-off and yelling at the assassin until the guy lost heart and ran for it like a punk bitch. I'd imagine that winning a number of battles against the unruly barbarian hordes didn't hurt his cause any, either.

At 34, the already-well-known war hero Gaius Marius decided to run for public office under a platform that basically boiled down to, "aristocrats are a bunch of soft-skinned, lazy douchebags and I am seriously fucking awesome." At public speaking events he constantly cracked people up by talking a ton of shit about how the senatorial class wasn't fit to hold Marius' armored codpiece, including one speech he gave where he tore the top of his toga off Hulkamania-style to show the assembled crowd how his upper body was covered in battle scars from being slashed a few dozen times by Spanish longswords and Numidian spear-tips. Then he dared anyone running against him to get up there and show the crowd their ridiculous flabby abs in comparison. (As an only-sort-of related side note, Marius also routinely mocked the patrician aristocratic class for taking the time to study and read classical Greek texts, saying that there was "no point in learning the language of a civilization you have subjugated.")

As you can imagine, Marius won a lot of popular elections. First he was elected Quaestor, then Tribune of the Plebians, then some other offices that were probably important but that don't really mean anything to anybody anymore. He became super-wealthy and powerful, and eventually married a prominent babe from the Julii family – a once-powerful clan of Romans that by this point in history had fallen onto some hard times (don't worry, the Julii would eventually be revived thanks to Marius' profound life-long influence on his wife's young nephew, a kid named Julius Caesar). He continued winning battles in a war against the North African Numidians, and eventually his popularity became so great that he decided to run for Consul – the most powerful position in pre-Imperial Rome. Marius was second-in-command of the Roman Army in Africa at the time he decided to run for this prestigious office, but when he told his incompetent douchebag commander he was going to enter the election the jackwagon general laughed in Marius' face and then told him he was a fucking asshole fore even thinking that Rome would consider appointing a non-aristocrat to the Consulship. Marius not only won the office, but then he then went out and persuaded the Plebian Assembly to sack Marius' asshole boss and appoint him commander of the army instead. Who's laughing now, motherfucker?

Well beating down the Numidians was great and everything, but by this point a new threat was brewing, and this one was just outside Rome's doorstep. Three major barbarian tribes from the North – the Cimbrii, the Teutones, and the Ambrones – were on the move. Four hundred thousand people, including men, women, and children, were wandering around Europe, tearing shit apart, searching for a place to settle, and presenting the Roman Senate with an immigration problem that would give Ron Paul a coronary. The sort-of-well-known Roman commanders Caepo and Manlius rode out to stop the barbarians' march towards the Alps, but not even a guy named Manlius could stop this horde of bloodthirsty warriors – in a series of epic beatdowns the Romans got their fucking asses hammered into the ground like tent pegs, losing 80,000 soldiers and leaving the door wide open for these angry Germans to rush in and pummel Rome into rubble with their nutsacks.

Marius was just finishing his war in North Africa when the news came down that he needed to get the fuck back to Italy or every single person in the peninsula was going to get humped by a barbarian in a large variety of unsavory ways. He hauled across the Mediterranean, stopping in Rome just long enough to get re-elected consul for a second term and lead the vanquished African King through the streets in chains before rushing out to fight the invaders. Poor Marius didn't even have time to properly execute the Numidian King – he ended up having to just leave the guy in jail, where he eventually died of starvation.

80,000 soldiers is a lot of men to replace, but Marius had a radical plan to replenish his force with a new layer of meat-shielding – by expanding the recruit pool and allowing landless Romans into the military. At this point in time the Roman Army was made up entirely of landed citizens who bought their own weapons and then showed up for action decked out with whatever they could afford, but Marius changed all that. He standardized the equipment, improved discipline, gave regular everyday Joes the chance to win glory and wealth in combat, and ultimately laid the foundation for a professional standing army that would go on to conquer the entirety of the Western world. He also re-organized the troops from Maniples into Cohorts (developing the Roman Legion as we know it), instituted the Legionary Aquila battle standard, engineered the pilum javelin, and streamlined the logistics of moving huge armies. From that point on, legionaries were also known as "Marius' Mules", presumably because they kicked asses.

Ok, that's great I guess, but there was still this nagging problem of the 400-some-odd-thousand screaming berserkers bearing down on Rome with their crazy intelligible screaming and axe-swinging debauchery, and Marius still had to go out and ram some discipline down their throats until they barfed themselves to death. And that's just what he did.

The Barbarians split their forces at the Alps, with the Cimbrii horde heading one direction and the Teutones and Ambrones hordes headed the other. Marius sent his second-in-command to slow down the Cimbrii while he went out and blocked the other fuckers. The Teutones were gigantic, super-scary dudes with heavy two-handed broadswords and skinned animal heads for helmets, and they outnumbered the Romans three to one, but Marius didn't seem to give a shit. He set an ambush for them, chose the battlefield, and forced them to fight uphill on rough terrain – and just as the huge line of 'zerks were getting ready to crash into Marius's front lines, a second group of Roman infantry popped up from the bushes behind the Teutones, swung in behind the barbarians, and cut them down where they stood. The Ambrones and Teutones hordes were routed, fled in disarray, and the Romans slaughtered them and plundered their camp, killing 100,000 people in a single day of battle. The people of the nearby city of Marseille built fences from the bones of the dead and used their corpses as fertilizer in their vineyards, and from that point on every time they popped the cork on a bottle of Corpsewine they thought of their hero Marius.

But this crazy Gaul-smashing machine of barbarian mutiliation still wasn't done crushing his foes into bone dust with his iron-helmeted headbutts of mercilessness. The night of Marius' celebratory funeral pyre (where he torched all of the barbarians' possessions he deemed unworthy of being carried through Rome in a triumph), he got word that the Cimbrii had crushed the Romans to the West and were now blitzing through Italy towards the capital. Fucking bullshit.

Marius took the last eight Legions in Rome – about fifty thousand soldiers at this point, and sent them into combat against a horde of about 300,000 barbarians (though this number includes the women and children that traveled with the warriors). Despite being heavily outnumbered once again, this time by a tribe of battle-hardened warriors from Gaul, Britannia, and Germania, Marius' cavalry turned the flank on the enemy, crushing them in a ridiculous manner and then riding after them spanking their asses with cavalry swords as the Cimbrii ran for it like chumps. We're not sure on the actual numbers, but historians claim 140,000 Cimbrii were left dead and the remaining 60,000 survivors were sold into slavery. What we do know for sure is that after Marius was done with them the Ambrones and the Cimbrii ceased to exist as peoples. The Roman Army suffered 2,000 casualties. In both battles. Combined. Marius was understandably hailed as the savior of his people. He was given a huge triumph, proclaimed the Third Founder of Rome, and was naturally re-elected consul (four more times).

Unfortunately it turned out that Marius wasn't really a great politician, mostly because he didn't give a crap. This guy was a soldier, not a politician, and his leadership style was kind of like a State of the Union address being given by George S. Patton. Over the next several years he went back and forth between retiring, inciting riots, destroying people, and getting elected consul, but it just wasn't the same. Sure, eventually he helped defeat a bunch of disgruntled rebels in the Social War in 89 BC, but during that war he took a back seat to his former subordinate, another seriously badass motherfucker named Sulla. It certainly didn't help things that Marius was almost 70 years old at this point and in really shitty health.

Still, when the senate declared war on yet another badass classical warrior – King Mithridates of Pontus – they asked Marius to command the Roman Army on the campaign. Sulla took this as a slight against his talents, got his toga in a wad, and completely over-reacted like a motherfucker – he put together six Legions, marched his army on Rome, sacked the town, appointed himself dictator, and declared Marius an outlaw. Marius, who was caught completely off-guard by the mind-blowing idea that anyone would ever march troops on Rome, fled to Africa, where he lived in a town set up by veterans of his army. As soon as he heard that Sulla had left to face Mithridates, however, Marius seized the opportunity to do some insane shit himself – he landed his army of grizzled old veterans on the shores of Italy, marched su d00ds into Rome, murdered fourteen senators who failed to support him, appointed himself Consul a record 7th time, then promptly stroked out and died. There was just no way to top that, so why even try.

"He was visible himself in the front rank, putting into practice the advice he had given, for he was in as good training as anyone and in daring he far surpassed them all."


What were the impact of the military reforms of Marius on Rome?

The Roman general and politician Marius was one of the most important figures in the Roman Republic. He was a controversial figure during his lifetime, and his contributions have been fiercely debated since then. Many historians have argued that he helped save the Roman Republic and laid the foundation for an almost invincible army for centuries.

Marius's reforms also had important social-political implications, and he dramatically expanded citizenship in the Republic. Still, his reforms changed the Roman army's nature, which weakened the democratic character of the republic. These reforms allowed generals to take control of Rome with their troops. Because of his changes, Rome's legions increasingly came under the control of ambitious leaders such as Pompey or Sulla. The Marian reforms that were initiated during a crisis became an essential factor in the decline and the fall of the Roman Republic and the Imperial system's rise in Rome.

Fondo

Rome in 100 BC was a fast-growing power. Originally, Rome was only a small settlement on the Tiber. However, by force of arms, it was able to expand its power across much of Italy. The defeat of the Carthaginian Empire meant that Rome no longer had any serious enemy in the Mediterranean. The city-state’s armies were the most formidable in the region, and they created a huge Empire. The Roman army was made up of citizens, and they supplied their arms and armor. Wealth and slaves flowed into Rome.

However, the Carthaginians' victory and the growing wealth of Rome created problems and eventually led to a crisis in the Roman Republic. The government of Rome was designed to govern a city-state and not an Empire. Increasingly, the Roman Senate could not control the governors in the provinces who acted as independent sovereigns. [1]

The political system of Rome was unable to govern an Empire effectively. Rome’s wealth led to increased social divisions, and the city was divided between the elite, the Optimates, and the popular party, Populares. Rome's common people, including many citizens, were experiencing economic decline as slave labor in the cities and on landed estates resulted in many small farmers and traders going bankrupt. There was also tension between Rome and its Italian subjects who wanted a greater say in the Empire and citizenship. Rome had become the Mediterranean's predominant power, but it was a volatile society with a political system on the verge of collapse. [2]

The career of Marius

Gaius Marius was born about 157 BCE in Arpinium in central Italy. His family was of Equestrian status, and they were very influential in the local district. They had important political connections in Rome, especially with the powerful Scipio family. Marius joined the Roman army at an early age, and he was essentially a military man. He served under Scipio in Numantia and became a military tribune and later a quaestor. It appears that the Scipio family acted as the patrons of the young Marius and this greatly helped his career. [3]

Marius later married Julia, the aunt of Julius Caesar. He then served as an officer in Rome’s war with the North African king Jurgutha. This war was to make the reputation of Marius as a soldier and a general. Marius was eventually given command of the army in the war against Jurgutha, and he proved to be a charismatic leader with real military talent. [4] He developed a new strategy to deal with the king and soon captured him. During his time in North Africa, he began the first of his military reforms, which were technically illegal.

Marius was very concerned with citizens' reluctance to enroll in the army and the declining number of recruits available to Rome. [5] Marius was later elected one of Rome’s two consuls, and he was elected to that office an unprecedented seven times. He was associated with the Populares, and his policies were often informed by the need to help the urban and the rural poor. In 105 BCE, while he was consul, he was sent to deal with a military threat from the far north. The Cimbri and Teuton tribes from modern Scandinavia were migrating towards the Mediterranean.

They defeated a Roman army sent to repel them, and they seemed to be on the verge of overrunning Italy and Rome. Marius was faced with a crisis. There were just not enough citizens to fill the ranks of the army. [6] It was when he enacted radical reforms in the military, and they became known as the Marian reforms.

In 102 BC, the Germanic tribes, who had invaded Gaul, decided to launch a full-scale attack on Italy. Marius had thoroughly reformed the army by this time. Fortunately for Marius, the invaders split into two groups, which allowed the Roman general to demolish them in separate battles. Marius had saved Rome and was the leading figure in Rome for some time. A Marius tried to introduce land reforms that would have benefitted the poor, but the Senate blocked them. He did not prove to be a capable politician, but he remained popular with the poor.

Later, he became involved in a series of civil wars with the Roman politician and soldier Sulla, the aristocratic faction leader. Marius, during the wars, was able to seize Rome but was later expelled by Sulla. He later returned to Rome while Sulla was in the east and took control of the city once again but died soon afterward in 86 BCE. [7]

Marius Reforms

The most important of the Marian reforms was the army's opening to those who had no property. Previously only those who had land or wealth could join the army. Marius, because of the shortage of workforce in Rome, recruited even the landless poor. This was strictly against the law, and many conservatives opposed Marius' efforts.

However, such as the threat from the Cimbri and The Teutones that Marius was able to get his reform passed. There was a problem with recruiting the poor in that they did not have the resources to purchase their arms and armor., Marius arranged for the Roman state to provide them with arms and equipment. The soldiers would also be paid, which made joining the army very attractive for the many landless peasants who had lost their lands because of the expansion in the estates of the rich.

Many poor men rushed to join the army, and they were expected to enlist for at least fifteen years. Marius was also able to standardize the equipment used by the soldiers. He also believed that Rome, because of its Empire and the various threats to its borders, needed a standing army. Previously, the army was only composed of citizen-soldiers. [8] The soldiers would return home after the end of every campaign. Marius believed that a soldier should be a professional and train full-time. Even in times of peace, the Roman soldier should be ready for war. [9]

Marius reorganized the Roman army, and he reformed the legions. The total number of men per legion was six thousand, and of these, 4800 would be legionnaires and the rest support staff, mainly servants. Marius wanted every legion to be a self-contained fighting force. The legion was divided into centuries commanded by a centurion. [10] Each century was comprised of 80 soldiers and twenty support staff. The century was divided into sub-units that contained eight legionaries and two non-combatant support staff. The Roman legionnaires would eat, fight, and live together, which created a great spirit de corps. Marius insisted on regular training and drills, and this meant that the Romans were always physically fit. He also ordered that every man carrying his gear and equipment and the soldiers, as a result, referred to themselves as ‘Marius’ Mules.’ [11]

This meant that the army did not have lengthy supply lines and massive baggage trains but was very mobile and flexible. Marius believed that morale was essential in the military, and he offered the ordinary soldiers and men retirement benefits. These were usually in the form of land for the common soldier and money for officers. Upon retirement, a soldier could expect a parcel of land usually in some newly conquered territory. One of the most significant reforms of Marius was that he granted citizenship status to many Italians. Any Italian who fought in the Roman legion was automatically granted the citizenship of Rome. The reforms of Marius were widely adopted, and they shaped the Roman army right down to the 3rd century AD. [12]

The social and political impact of the Marian Reforms

The reforms of Marius did not only change the army. They also change Roman society over the longer term. Marius was a member of the popular party, and he was always keen to advance the common people's interests.

Because of his reforms, the poor could join the army for the first time, which provided them with opportunities that allowed them to rise in society. Marius, by allowing many Italians to become citizens, changed Rome's nature, and it became less of a city-state and rather the capital of Italy. The ability of many Italians to become citizens did much to strengthen Rome over time. [13]

Then Marius, by providing retiring soldiers with land from conquered territories, strengthened Rome’s control of the provinces by moving former Roman soldiers to these new provinces. Retired soldiers often formed colonies in newly conquered territories, and they helped maintain Rome's hold on newly conquered lands. These colonies also played an important part in the ‘Romanization process,’ whereby provincials adopted Roman practices and cultural norms. [14]

Impact on the military

Marius undoubtedly strengthened the army as a fighting force. He ensured that for many centuries that the Roman army would not experience any workforce shortage. His reforms also ensured that the Roman soldier was the most professional and well-trained in the Classical World. The Roman army became a standing army, which meant that Rome could quickly respond to any threat. The Romans always had an army that was well-trained and experienced, which was a critical factor in the expansion of the Empire.

However, the newly established army was more loyal to their generals than to the Senate and Rome's people. [15] The armies' generals were responsible for providing for the equipment and the retirement bonuses loyalty of the legionnaires. The general would often extend his command to secure the rights and the rewards of his soldiers. The legionary owed more allegiance to his general and commanding officer than to the state.

This allowed many generals to take control of legions and to use them for their purposes. Again and again, over the last century of the Roman Republic, generals such as Pompey had de-facto control of much of the army. This was very destabilizing. This is evident from the fact that there were a bloody series of civil wars. [16] . No sooner had the reforms been implemented than a never-ending series of wars took place.

The Roman generals became more important in Roman politics, and they often used their armies to intimidate the Senate. Commanders such as Sula were able to impose their will on the Roman political system. Increasingly, power shifted from the Roman senatorial class to the commanders in the field. The Roman Republic was in crisis as a result for many decades. Roman generals often used their forces to further their political ambitions, as was the case with Julius Caesar. The establishment of a standing army led ultimately to the destruction of the Republic. The bloody civil wars were only ended by the creation of the Imperial system under Caesar and his grand-nephew Augustus. [17]

Conclusión

Marius military reforms were undertaken during a period of crisis. They were in response to an invasion of Italy by German tribes. Marius created a standing army, permitted the poor's enlistment, and provided retirement benefits for veterans. He also reformed the organization of the army. These all allowed Marius to defeat the barbarian invasion. The army that he created drove the expansion of the Roman Empire for years to come.

The changes made to the Roman army had profound social and political consequences. It led to more citizens from outside the traditional elite, and the granting of lands to retired soldiers was crucial in securing conquered provinces and their Romanization. However, Marius' reforms had some unintended consequences as it resulted in soldiers' more loyalty to their generals than to the state. This led to years of instability and plunged the Roman Republic into decades of civil wars. These were only ended with the fall of the Roman Republic and the emergence of Augustus as the first emperor.


Gaius Marius: The Rise and Fall of Rome's Saviour

Gaius Marius (157 BC - 86 BC) was one of the most important fore-runners of Julius Caesar. He was seven (7) times consul of Rome when most Roman leaders were restricted to one term. He was a New Man. This meant none of his ancestors were Roman leaders. He was unscrupulous. Perhaps, this was because the Roman aristocracy was aligned against him for most of his career. His first big chance was serving as second in command in the Roman expedition against Numidia in Northern Africa. He somewhat ungr Gaius Marius (157 BC - 86 BC) was one of the most important fore-runners of Julius Caesar. He was seven (7) times consul of Rome when most Roman leaders were restricted to one term. He was a New Man. This meant none of his ancestors were Roman leaders. He was unscrupulous. Perhaps, this was because the Roman aristocracy was aligned against him for most of his career. His first big chance was serving as second in command in the Roman expedition against Numidia in Northern Africa. He somewhat ungratefully maligned his aristocratic commander in order to be elected consul himself. He was successful and wrested the command from his former commander. He was able to successfully complete that campaign aided by his lieutenant Sulla. He then made his greatest contribution to Rome by defeating a Germanic invasion (after the Germans had defeated a number of Roman armies). This also led to his being elected consul five (5) more times. He was much less successful as a political leader after the war was over. He allied himself with unscrupulous elements to get his veterans relief program passed. This effort ruined his reputation and ended with the massacre of Saturnius, his unsavory ally and his followers. History would have been kinder to Marius if he had died at this moment. However, Marius continued to be an active force. Then the Social war (91 BC - 88 BC) broke out between the Romans and their Italian allies over the issue of the Italian desire for Roman citizenship. Rome came close to being destroyed. Marius returned to combat but after some success he had to retire due to illness. His old lieutenant Sulla on the other
hand had tremendous success and became Rome's new favorite general. Sulla was elected to consul and thereafter awarded the Eastern Command against Rome's new threat, Mithridates VI of Pontus who had slaughtered 100,000 Roman merchants in the East. Marius attempted to wrest the command from Sulla but this only caused Sulla to sack Rome and made the 68 year old Marius a fugitive. After Sulla left for the East with his army, Marius made a brief combat taking over Rome and killed many Sulla adherents. However, Marius died and his followers were in turn wiped out by Sulla. The author covers this ground fairly well but does suggest motives to various actors that are not based on fact. Marius not only pre-figures the career of his nephew Julius Caesar but also Pompey, both of whom overrode convention and the rules.

The last third of the book covers the downfall of the Republic featuring Pompey, Julius Caesar, Mark Anthony, Brutus and Octavian. This latter part of the book is not directly related to Gaius Marius and is covered better by other authors thus, the author, in my opinion, should not have included this section.

In his conclusion, he does an excellent job discussing Marius's role as a great general and tactical innovator: cohort replacing maniple, universal military service and not just for landowners, a new pilum, new training tactics, the skillful use of landscapes in battles, etc. The author does a creditable job explaining Marius' role as a political leader.

As other reviewers have noted the author tends to overuse "nevertheless" and "necessarily" among other terms.

In concluding, the author suggests Marius is a personification of Lord Acton's axiom: That power corrupts and absolute power corrupts absolutely. . más

Having first ‘met’ Gaius Marius in the immensely readable Masters of Rome series by Colleen McCullough, he has always been of interest to me. His career was incredible, even putting aside the several consulships! I have bumped into him in other books but this is the first time I have read a biography and a good one it is. If the decline and fall of the Roman Republic is of interest, then this is a must.

I have only given it four stars why? The author is a professional lobbyist and media spokesma Having first ‘met’ Gaius Marius in the immensely readable Masters of Rome series by Colleen McCullough, he has always been of interest to me. His career was incredible, even putting aside the several consulships! I have bumped into him in other books but this is the first time I have read a biography and a good one it is. If the decline and fall of the Roman Republic is of interest, then this is a must.

I have only given it four stars why? The author is a professional lobbyist and media spokesman, not an academic. Not that this should matter,. But I was a little disturbed about the way he described some events, placing his own moral judgement. I recall in one place he describes Marius’ sacking of a town as “despicable” or some such descriptor. I believe history should be fact, leaving the judgement up to the reader.

However, this is an excellent read and shows you do not have to be academic to write good history. . más

I enjoyed the book and was glad to see a biography of Marius. The author covers a lot of ground, and for the most part, does a good job. A point of contention with me is when a writer attributes motivations, emotions, beliefs, etc. to a subject when there are no (or very little) historical bases for them. Marius and the individuals with whom he interacted are compelling enough without subscribing unsubstantiated motivations, emotions, beliefs, etc. to them.

Edited to Add: The book would have bene I enjoyed the book and was glad to see a biography of Marius. The author covers a lot of ground, and for the most part, does a good job. A point of contention with me is when a writer attributes motivations, emotions, beliefs, etc. to a subject when there are no (or very little) historical bases for them. Marius and the individuals with whom he interacted are compelling enough without subscribing unsubstantiated motivations, emotions, beliefs, etc. to them.

Edited to Add: The book would have benefited from more maps (there are only two) and representations of the major individuals involved. . más

This is an interesting subject that wasn&apost well served by the author. Getting the most superficial complaint out of the way (and the easiest thing to fix), the book needs a careful proofreading. For example, "nevertheless" is used in several places as if it was synonymous with "therefore" or "subsequently," when it means something closer to "in spite of the previous."

More importantly, the book is a thematic muddle that touches on many subjects peripheral to the life of Marius and fails to treat This is an interesting subject that wasn't well served by the author. Getting the most superficial complaint out of the way (and the easiest thing to fix), the book needs a careful proofreading. For example, "nevertheless" is used in several places as if it was synonymous with "therefore" or "subsequently," when it means something closer to "in spite of the previous."

More importantly, the book is a thematic muddle that touches on many subjects peripheral to the life of Marius and fails to treat any of them in depth. The first two thirds is a short, perfunctory political biography mixed with some superficial observations on period Roman politics while the last third consists of multiple epilogues, an unfortunate stylistic choice. The only one of any interest (and the reason this book gets a second star) is the chapter on Amatius, a rabble-rouser who was or pretended to be Marius' grandson. . más

The author Mark Hyden is an enthusiastic amateur historian and his writing carries the reader through the life of Marius (and beyond). The 4 chapters tacked on at the end after the death of Marius detracted from a strong narrative. The writing suffered from random moral judgments and the author attributed thoughts and emotions to historical figures when there is no way to know what these actually were.

Nevertheless, it is hard to find a good history of this important military and political figure The author Mark Hyden is an enthusiastic amateur historian and his writing carries the reader through the life of Marius (and beyond). The 4 chapters tacked on at the end after the death of Marius detracted from a strong narrative. The writing suffered from random moral judgments and the author attributed thoughts and emotions to historical figures when there is no way to know what these actually were.

Nevertheless, it is hard to find a good history of this important military and political figure of the late Roman republic. The author provides good context for actions that may seem unusual today but were common in the ancient world. There is a chronology but there should have been more and better maps. The enmity between Marius and Sulla is explained in some detail and I have to say that I admire Marius even though he stepped over the line on occasion. . más


Ver el vídeo: ΘΗΣΕΥΣ, ΠΛΟΥΤΑΡΧΟΣ - ΒΙΟΙ ΠΑΡΑΛΛΗΛΟΙ (Junio 2022).


Comentarios:

  1. Florismart

    Confirmo. Fue y conmigo. Discutamos esta pregunta.

  2. Justain

    Frio. Y no puedes discutir :)

  3. Yeshurun

    En esta nada hay una buena idea. Estoy de acuerdo.

  4. Taugami

    mmm)) tan genial))

  5. Arturo

    ¡Es una pena!



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